Amanecer en el Embalse de Santillana. Sierra de Guadarrama. Madrid. España.

15 de junio de 2026

Tres águilas, tres mundos: la riqueza de las grandes rapaces de España

Hay fotografías que no salen bien y que aun así no se olvidan. Una de las mías es de un águila perdicera en la ladera de una montaña, en Extremadura, un día de marzo con la luz dura y el viento de cara. El ave apareció desde el valle, ganando altura con aleteos rápidos y planeando breve, en ese vuelo activo y tenso que tan bien distingue a la perdicera de las otras dos grandes águilas. Pasó cerca, demasiado cerca para el focal que llevaba montado, y desapareció antes de que pudiera reencuadrar. La fotografía no valía nada. Pero la imagen mental de esa águila con el vientre claro y las marcas oscuras en el pecho sobre el fondo marrón grisáceo del  suelo calcáreo se quedó grabada con una nitidez que ningún archivo RAW habría mejorado. Hay días de campo así. Vuelves sin casi nada en la tarjeta y con mucho más en la cabeza.


Tres águilas que definen un país


Pocas cosas dicen tanto de un territorio como las aves que viven en su cima trófica. España tiene tres especies de grandes águilas que crían dentro de sus fronteras: el águila real (Aquila chrysaetos), el águila imperial ibérica (Aquila adalberti) y el águila perdicera (Aquila fasciata). Son rapaces de gran tamaño, longevas, con territorios amplios y ciclos reproductores lentos. No están en cualquier sitio. Requieren paisajes con cierta integridad, presas suficientes y una presión humana que no supere lo que cada especie tolera.

Águila Real en Crémenes, León. España. Golden eagle (Aquila chrysaetos).
 
Que las tres coexistan en la Península Ibérica es, en sentido estricto, un privilegio ecológico. No todas tienen la misma historia de conservación ni el mismo estado actual, pero las tres forman parte de un patrimonio natural que en buena parte de Europa ya no existe o existe en fragmentos tan pequeños que su futuro es incierto. Entenderlas por separado ayuda a entender lo que juntas representan.

11 de junio de 2026

Los cuatro buitres ibéricos: una lección de biodiversidad escrita en el aire

Había viajado a Buseu, en el Pirineo catalán, sin expectativas concretas. Tenía el teleobjetivo montado, el trípode apoyado en el suelo y la vista puesta en las crestas, esperando su bajada, cuando apareció el primero: un buitre leonado emergiendo desde el barranco con esas alas enormes bien abiertas, sin apenas esfuerzo visible. Luego un segundo, en la misma corriente térmica, una silueta más oscura y más grande que no era leonado: el buitre negro, inconfundible en su negrura y en esa forma de plegar las alas ligeramente hacia abajo que no tiene ninguna otra rapaz de este tamaño. Seguí mirando. A la derecha, ganando altura desde el fondo del valle, el blanco y el negro del alimoche recortándose contra el gris de la roca. Y entonces, mientras ajustaba el encuadre sin saber muy bien a cuál apuntar, vi al cuarto. Volaba solo, más alto que los demás, con esa silueta de tabla que identifica al quebrantahuesos incluso a un kilómetro de distancia. Cuatro especies. Un solo cielo. Me quedé quieto, a la espera de empezar a disparar... 

 Hay países que tienen un buitre. Algunos tienen dos. España tiene cuatro especies que crían dentro de sus fronteras, y en ciertos rincones del Pirineo, de los sistemas montañosos del interior o de las grandes dehesas del suroeste, es posible verlas a todas juntas en un mismo sitio. Eso no ocurre en ningún otro país de Europa occidental. Es uno de esos datos que uno cita con facilidad pero que solo cobra su verdadera dimensión cuando estás en el campo, con la cámara en la mano, viendo cómo el buitre leonado (Gyps fulvus), el buitre negro (Aegypius monachus), el alimoche común (Neophron percnopterus) y el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) comparten el mismo corredor de aire sobre las mismas montañas.

Quebrantahuesos en Buseu, Lérida. España.
Lammergeier (Gypaetus barbatus).

Son cuatro especies distintas en tamaño, en temperamento, en ecología y en historia de conservación. Pero forman juntas un gremio funcional único: el de los carroñeros especializados que mantienen limpio el paisaje, que reciclan la muerte en vida y que, en el proceso, nos recuerdan que los ecosistemas funcionan de formas que van mucho más allá de lo que a primera vista parece evidente.

13 de mayo de 2026

El camachuelo común, esa joya escarlata escondida entre los arboles de los bosques

Hay aves que necesitas buscar y aves que aparecen cuando menos lo esperas. El camachuelo común pertenece claramente al segundo grupo. Yo lo encontré por primera vez en un parque de un pueblo, en primavera, en busca del alimento que les ponen los vecinos de los pueblos de la península de Varanger en Noruega. Estaba posado en una rama desnuda, tan quieto que podría haber pasado por una fruta olvidada en el árbol si no fuera por ese rojo inconfundible. Desde ese día, cada vez que entro en un bosque de montaña en España, voy con la vista a media altura buscando esa mancha de color entre la madera gris, lamentablemente verlos por estas latitudes no es sencillo...

El Camachuelo común (Pyrrhula pyrrhula) es uno de esos pájaros que no admiten confusión una vez que se ha visto bien. Pertenece a la familia Fringillidae, la misma familia a la que pertenecen los pinzones, los verdecillos o los jilgueros, pero tiene un porte y un carácter propios que lo distinguen claramente del resto.

Es un ave compacta, de entre 14 y 16 centímetros de longitud, con una silueta redondeada que recuerda más a una bola de plumas que a un pájaro estilizado. El pico es la primera pista para identificarlo incluso antes de ver bien los colores: corto, grueso, con el perfil casi esférico, de base ancha y punta curvada hacia abajo. Ese pico no está diseñado para atrapar insectos sino para extraer semillas, desgranar frutos y, sobre todo, arrancar yemas florales con una precisión quirúrgica.

Camachuelo común en Vestre Jacobselv. Varanger. Noruega.
Eurasian bullfinch (Pyrrhula pyrrhula).


8 de mayo de 2026

Madagascar: Andasibe-Mantadia, el reino de los lémures y la selva que no deja de sorprender

Llevaba apenas veinte minutos dentro del parque cuando escuché algo que nunca olvidaré. Un sonido que llegaba de lejos, profundo y prolongado, casi como un lamento amplificado por la humedad del bosque. Nuestro guía, Armel, levantó la mano para detener el grupo y sonrió. “Indrí”, susurró. Me llevó unos segundos ubicar de dónde venía el canto, y otros tantos encontrar entre el follaje aquella silueta negra y blanca, grande como un niño pequeño, aferrada a un tronco a quince metros de altura. 
El indrí, el lémur más grande del mundo, nos miraba con esa expresión entre curiosa y solemne que tienen los primates cuando saben que tienen toda la atención. Pulsé el disparador. Esa imagen abrió uno de los mejores instantes fotográficos de mi vida.

Una isla que es un mundo aparte


Madagascar no se parece a ningún otro lugar de la Tierra. Lo dicen los biólogos, lo repiten los conservacionistas, y lo confirma cualquiera que haya puesto un pie allí. Esta isla, la cuarta más grande del mundo con más de 580.000 kilómetros cuadrados, se separó del continente africano hace unos 160 millones de años y evolucionó en un aislamiento tan prolongado que hoy alberga una proporción de especies únicas que resulta difícil de comprender en toda su dimensión. Más del 90 por ciento de su fauna vertebrada es endémica. No existe en ningún otro lugar del planeta.

Indrí en Mantadia National Park. Andasibe. Madagascar. Indri (Indri indri).
El Lémur más grande del mundo.

El Parque Nacional de Andasibe-Mantadia forma parte de ese legado natural extraordinario. Situado en la región de Alaotra-Mangoro, en el este de la isla, a poco más de 140 kilómetros al este de la capital Antananarivo, el parque cubre algo más de 155 kilómetros cuadrados de bosque lluvioso tropical primario y secundario. Llegar desde la capital es una experiencia en sí misma: tres horas por la carretera nacional RN2, una carretera que sube, baja, tuerce y atraviesa paisajes que van cambiando a medida que dejas atrás el altiplano y empiezas a descender hacia la costa oriental.

10 de abril de 2026

Senegal: Djoudj, donde el cielo se llena de un millón de alas

Llevábamos tres días en el norte de Senegal con ese calor seco que te recuerda que el Sáhara empieza justo aquí, al otro lado del río. La mañana que salimos hacia Djoudj el termómetro ya marcaba veintisiete grados antes del amanecer. Nuestro guía conducía en silencio por una pista de tierra con los faros cortando la oscuridad cuando, de repente, me pidió mi atención. “Escucha”, me dijo. Y entonces lo oí: un murmullo que no era viento, algo más vivo, más denso, como si el aire tuviera textura. Eran miles de aves que dormían en las lagunas a apenas doscientos metros de nosotros. Ese primer sonido de Djoudj antes incluso de verlo fue suficiente para comprender que aquel lugar no se parecía a ningún otro que hubiera visitado en mi vida.

Un santuario en el fin del mundo verde


El Parque Nacional de las Aves de Djoudj no es un parque cualquiera, es diferente, especial. Situado en el extremo noroeste de Senegal, a unos sesenta kilómetros al norte de Saint-Louis, cerca de la frontera con Mauritania, ocupa una extensión de aproximadamente 16.000 hectáreas en el delta del río Senegal. En el mapa parece un punto pequeño, casi anecdótico. Pero lo que hay dentro de ese punto es difícil de describir.

Dormidero de Pelícano blanco en el parque.

25 de marzo de 2026

Tailandia: Descubriendo Kaeng Krachan: donde la selva muestra su máximo esplendor

Cálao bicorne en Kaeng Krachan NP, Tailandia.
Great Hornbill (Buceros bicornis).
Andaba entre la vegetación, con las piernas entumecidas y el objetivo de mi cámara empañándose por la humedad de la mañana. Estaba a punto de bajar la guardia cuando lo escuché: ese inconfundible sonido que parece el golpeteo de un martillo contra madera hueca. Un Cálao bicorne levantó el vuelo justo frente a mí, con esas alas que parecían rasgar el silencio del bosque, no me dio casi tiempo a a verlo y menos fotografiarlo. Más tarde, días después, cumplí uno de mis objetivos del viaje, fotografiar esta especie, difícil de ver y fotografiar. En ese momento supe que Kaeng Krachan no era simplemente otro parque nacional más. Era el lugar donde la paciencia se convierte en magia fotográfica, esperando en cada rincón del bosque, ver una especie nueva. Ese lugar donde a cada paso puede traerte un encuentro extraordinario con la vida salvaje.


Un gigante en el mapa de Tailandia


Kaeng Krachan no es un parque cualquiera. Con sus 2.915 kilómetros cuadrados, es el parque nacional más extenso de Tailandia, y créeme cuando te digo que cada metro cuadrado cuenta una historia diferente. Situado en la provincia de Phetchaburi, a unas tres horas en coche desde Bangkok, este coloso verde se extiende desde las llanuras centrales hasta la frontera con Myanmar, formando parte del complejo forestal de Tenasserim, uno de los corredores de biodiversidad más importantes del sudeste asiático.

23 de marzo de 2026

El Aguilucho lagunero occidental: el rey silencioso de los carrizales

Hay aves que te cambian la forma de mirar un paisaje. Para mí, el Aguilucho lagunero occidental es una de ellas. Antes de conocerla, pasaba por delante de cualquier laguna con los ojos puestos en la orilla, buscando limícolas o patos. Después de verla por primera vez, empecé a mirar también hacia arriba, hacia ese espacio de aire bajo sobre el agua donde esta rapaz se mueve como si el viento le perteneciera
El Aguilucho lagunero occidental pertenece a la familia Accipitridae y al género Circus, ese grupo de rapaces de silueta inconfundible que vuelan bajo sobre terrenos abiertos con las alas levantadas en ángulo. Es el mayor de los aguiluchos que podemos ver en España, con una longitud que oscila entre los 43 y los 55 centímetros y una envergadura que puede superar con holgura el metro y veinte. No es un ave pequeña.


25 de febrero de 2026

El cernícalo común: la rapaz que domina el arte de quedarse quieta en el aire

 Si alguna vez has visto un pájaro de mediano tamaño suspendido en el aire, con las alas batiendo rapidísimo y la cabeza fija como clavada en un punto del suelo, sin moverse ni un milímetro, acabas de conocer al cernícalo común. Este rapaz, uno de las más extendidos y fascinantes de Europa, tiene un don que pocas aves poseen: la capacidad de cernirse en el aire con una precisión quirúrgica, como si el viento no existiera para él.

Hay fotos que te cambian la perspectiva. Para mí fue una tarde de otoño, con la luz baja y dorada de las seis, cuando conseguí capturar un cernícalo en pleno cernido, con el fondo de un trigal seco. La imagen salió perfecta casi por accidente. Desde entonces me obsesioné con esta especie y empecé a estudiarla de verdad. Lo que encontré me sorprendió: una historia fascinante de adaptación, de supervivencia, de comportamientos que pocas rapaces tienen. Hoy quiero hablarte sobre ella.

 El cernícalo común (Falco tinnunculus) es un ave de tamaño medio dentro del mundo de las rapaces: mide entre 32 y 38 centímetros de longitud, con una envergadura que puede rondar los 65-80 centímetros. 

12 de febrero de 2026

El Bigotudo: el ave más carismática de los carrizales

"Hay aves que pasan desapercibidas entre los juncos y otras que parecen tener una personalidad propia. El Bigotudo pertenece a este último grupo. Basta que un macho asome entre los carrizos con sus inconfundibles “bigotes” negros para que cualquier amante de la naturaleza sienta un pequeño sobresalto. No es grande ni ruidoso, pero tiene ese magnetismo especial que solo muestran las especies que viven en equilibrio perfecto con su entorno".
El Bigotudo, Panurus biarmicus, es una de esas aves que parecen inventadas. Entre la suavidad de su plumaje, su comportamiento inquieto y los inconfundibles “bigotes” del macho, es imposible no enamorarse de él si pasas tiempo en los humedales. Para muchos fotógrafos de naturaleza, observar a una bandada de bigotudos entre los carrizos es una de esas experiencias que te obligan a dejar de respirar unos segundos para no asustarlos.


No es un pájaro especialmente abundante, pero su presencia aporta una sensación de vida y movimiento a los humedales bien conservados. En España tiene poblaciones pequeñas pero estables en algunos entornos emblemáticos, y para muchos aficionados es una de las especies más deseadas de ver y fotografiar.

10 de febrero de 2026

El Rascón europeo, un secreto de los humedales españoles

"La primera vez que escuché al Rascón Europeo ni siquiera sabía que estaba allí. Estaba observando zampullines en un humedal cuando, desde lo más profundo del carrizal, surgió un grito agudo que me hizo girar la cabeza. No veía nada, solo el movimiento sutil de los tallos. Diez minutos después, apareció de golpe, cruzando un pequeño claro a toda velocidad, como si no quisiera concederme ni un segundo de su tiempo. Ese instante fugaz fue suficiente para que me obsesionara con esta especie tan esquiva".

El Rascón europeo, conocido científicamente como Rallus aquaticus, es una de esas aves que muchos escuchan pero pocos llegan a ver. Vive escondido entre los juncos de los humedales, moviéndose con sigilo y emitiendo unos sonidos tan peculiares que más de una vez han sido confundidos con los chillidos de un cerdo. A pesar de su discreción, es un ave fascinante, llena de detalles que la convierten en un pequeño tesoro para quienes disfrutan observar la vida salvaje en entornos acuáticos.

8 de junio de 2025

El Sisón común: Un ave singular de los paisajes esteparios en la cuerda floja

 El Sisón común (Tetrax tetrax) es un ave terrestre de tamaño mediano perteneciente a la familia Otididae, que también incluye a las avutardas.

Es un ave de aspecto compacto y robusto. Mide entre 40 y 45 cm de longitud y tiene una envergadura alar de 105 a 115 cm. Su peso varía entre los 500 y 900 gramos, siendo los machos ligeramente más grandes que las hembras.


El plumaje presenta dimorfismo sexual, especialmente durante la época de cría. El macho en plumaje nupcial es inconfundible: dorso de tonos pardos y ocres con un fino vermiculado oscuro; cuello negro con dos collares blancos, uno en forma de "V" en la parte superior y otro más ancho en la base del cuello; pecho y vientre blancos. Fuera de la época de cría, y en el caso de las hembras y los jóvenes, el plumaje es mucho más críptico, dominando los tonos pardos y arenosos con manchas oscuras, lo que les proporciona un excelente camuflaje en su entorno. El pico es corto y robusto, de color grisáceo, y las patas son fuertes y de color amarillento, adaptadas para caminar y correr por el suelo.

5 de febrero de 2025

El rey nocturno de los ecosistemas. El fascinante mundo del búho real.

El búho real (Bubo bubo), conocido por su majestuosidad y tamaño, es una de las especies de búhos más imponentes del mundo. Su cuerpo mide entre 60 y 75 cm, con una envergadura que puede abarcar hasta dos metros, y pesa entre 1,5 y 4 kg, siendo las hembras más grandes que los machos.


Su plumaje en tonos marrones, beige y negro leonado, con un patrón que rompe su silueta, lo ayuda a camuflarse. Destacan sus cautivadores ojos anaranjados o amarillos y su fuerte pico curvado, ideal para desgarrar sus presas. Sus garras son poderosas y adecuadas para la caza. También se destacan sus "orejas" o penachos, que no son orejas reales, sino parte de las plumas, y se considera que ayudan en la comunicación entre búhos.

9 de diciembre de 2024

El fascinante mundo de los Lémures: Tesoros vivos de Madagascar

Madagascar, conocida como la "isla continente" o la “isla roja”, por el color de su tierra, es un rincón único del mundo que desafía la imaginación. Esta isla, ubicada frente a la costa sureste de África, es la cuarta más grande del planeta y destaca por su increíble biodiversidad. Sus paisajes son muy variados, con selvas tropicales, desiertos, montañas escarpadas y costas paradisíacas, ofreciendo un espectáculo visual que fascina a quienes tienen la fortuna de visitarla. montañas y costas impresionantes, lo que la convierte en un destino fascinante. Pero lo que realmente distingue a Madagascar es su condición de hogar ancestral de cientos de especies que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo, siendo los lémures un ejemplo de esto.

Indri (Indri indri)

Sifaca de Diadema (Propithecus diadema)


Los lémures son los animales más conocidos de Madagascar y tienen una historia evolutiva única. Solo viven en esta isla y representan toda la riqueza del ecosistema malgache. Hay muchas especies, desde los pequeños y ágiles microcebos hasta el impresionante Indri. Estas criaturas no solo tienen un gran impacto en los ecosistemas, sino que también son parte de las tradiciones culturales del pueblo malgache. Los lémures son un símbolo de la biodiversidad de Madagascar.

2 de diciembre de 2024

El Arrendajo Euroasiático: el guardián del bosque y su fascinante vida

El Arrendajo Euroasiático (Garrulus glandarius) es un ave paseriforme que pertenece a la familia de los Córvidos. Reconocido por su inteligencia y su llamativo plumaje, se considera uno de los córvidos más fascinantes y distintivos de Europa.


Esta ave mide entre 32 y 35 cm de longitud y tiene una envergadura que varía de 52 a 58 cm, con un peso que oscila entre 140 y 190 gramos. Su plumaje es predominantemente pardo-rosado, con partes más claras en la cabeza, el pecho y el vientre. Sus características más destacadas son las plumas azuladas y negras a bandas en las alas, que resultan especialmente visibles durante el vuelo. Posee un pico negro, robusto y ligeramente curvado, adaptado tanto para perforar como para recolectar alimentos.

3 de octubre de 2024

El Águila Imperial: La reina de los cielos Ibéricos

El Águila Imperial, conocida científicamente como Aquila adalberti, es un ave rapaz que vive solo en la Península Ibérica. Esta especie es importante por su gran tamaño y su papel en el ecosistema. A continuación, descubriremos más sobre esta interesante ave.

Es una de las aves rapaces más grandes, con una envergadura de hasta 2,2 metros. Su plumaje es principalmente marrón oscuro, con manchas blancas en los hombros que la hacen única. Tiene un pico fuerte y curvado para rasgar la carne de sus presas. Sus garras son poderosas, perfectas para capturar animales.


 Es una cazadora muy hábil que come principalmente conejos y liebres. También puede cazar aves medianas, reptiles o comer animales muertos si no encuentra sus presas habituales. Busca sus presas desde el cielo, usando su vista aguda para localizarlas antes de lanzarse sobre ellas.

20 de septiembre de 2024

Vuelos de leyenda: El fascinante mundo del Águila Real

El Águila Real (Aquila chrysaetos) es una de las aves rapaces más impresionantes y majestuosas del mundo. Esta magnífica ave de presa se caracteriza por su gran tamaño, con una envergadura que puede alcanzar los 2,3 metros. Su plumaje es principalmente marrón oscuro, con tonos dorados en la cabeza y el cuello que le dan su nombre característico. Posee un pico fuerte y curvado, perfecto para desgarrar a sus presas, y unas garras poderosas que utiliza para capturarlas.


En cuanto a su dieta, es una cazadora formidable y carnívora por excelencia. Se alimenta principalmente de mamíferos medianos como conejos, liebres y marmotas, aunque también puede capturar aves e incluso presas más grandes como zorros o crías de ciervo. Su técnica de caza consiste en volar a gran altura y lanzarse en picado sobre su presa a velocidades vertiginosas.

11 de septiembre de 2024

El Águila perdicera: símbolo de fuerza y supervivencia

El Águila perdicera, también conocida como Águila de Bonelli (Aquila fasciata o Hieraaetus fasciatus), es una impresionante ave rapaz que se encuentra en diversas regiones del mundo, en España afortunadamente podemos verlas surcar lo cielos a pesar de los peligros para su conservación. Destaca por su habilidad para cazar y su majestuosidad en vuelo.

El tamaño esta rapaz es grande, pero más pequeñas que sus compañeras del cielos las águilas real e imperial. Los adultos miden aproximadamente 60-75 cm de longitud y tienen una envergadura de alas que oscila entre 145-180 cm. Los machos y las hembras son similares en apariencia, aunque las hembras suelen ser un poco más grandes, una característica común en muchas aves rapaces. Esta diferencia de tamaño se denomina dimorfismo sexual inverso.

5 de septiembre de 2024

La majestuosa Avutarda Europea: un gigante en peligro

La Avutarda Europea (Otis tarda) es una de las aves voladoras más pesadas del mundo y una especie fascinante que merece nuestra atención. Con su imponente tamaño, y su plumaje moteado de colores tierra, esta ave es un espectáculo digno de admirar.


Es un ave de gran tamaño, con los machos llegando a medir hasta 1 metro de altura y pesar hasta 16 kg, mientras que las hembras son considerablemente más pequeñas. Su plumaje es principalmente de color marrón claro con patrones negros en la parte superior, y blanco en la parte inferior. Los machos tienen unos llamativos bigotes blancos durante la época de reproducción. Su cuello es largo y fuerte, y tienen patas robustas adaptadas para caminar largas distancias. Las hembras, por su parte, son más ligeras, con un peso promedio de 4 a 8 kilogramos.

28 de agosto de 2024

La explosión de colores del Abejaruco europeo

El Abejaruco europeo (Merops apiaster) es un ave fascinante y colorida que destaca por su belleza y comportamiento peculiar. Verlo por primera vez es una experiencia que despierta los sentidos y evoca una profunda conexión con la naturaleza. Imagina estar en un campo abierto en un cálido día de verano, cuando de repente un destello de colores vivos cruza tu campo de visión. Es como si un arcoíris cobrara vida y se lanzara al vuelo.


Imagínate estar ahí, quizás paseando por el campo, cuando lo ves pasar…. Un borrón de colores vivos pasa volando. Su plumaje parece haber sido pintado por un artista caprichoso con los colores más vibrantes de su paleta. Al principio piensas que es una ilusión óptica, pero no, es real.

18 de julio de 2024

20.000 kilómetros de vuelo: La asombrosa travesía anual del Halcón de Eleonora

El Halcón de Eleonora (Falco eleonorae), en inglés Eleonora’s falcones una notable ave de presa con características distintivas. Esta rapaz de tamaño intermedio mide entre 36 y 42 cm de largo, con una envergadura que oscila entre 87 y 104 cm. Existe una ligera diferencia de tamaño entre sexos, siendo las hembras algo mayores. Su plumaje presenta dos variantes: una oscura, predominantemente marrón o negra, y otra clara, con tonos grisáceos en la parte superior y más pálidos en la inferior. Sus alas son alargadas y puntiagudas, típicas de los halcones, y posee una cola larga. Su pico, corto y curvo, está adaptado para desgarrar carne.

Su dieta varía según la época del año. Generalmente se alimenta de insectos voladores como escarabajos, libélulas y polillas, que atrapa en el aire. Sin embargo, durante la temporada reproductiva, cambia a una dieta carnívora, cazando principalmente aves migratorias pequeñas, sobre todo paseriformes. Su técnica de caza es impresionante: se eleva a gran altura y se lanza en picado sobre sus presas con gran velocidad y precisión.