Cuando el último pájaro enmudezca, sabremos que hemos fallado en algo más que biología
I. El amanecer que nadie escucha
Hay un sonido que hemos dado por eterno.
Está ahí cuando el sol apenas insinúa su llegada, cuando la oscuridad no ha terminado de retirarse y el mundo parece sostenido entre la noche y el día. Un sonido que ningún ser humano ha tenido que aprender a reconocer porque lleva grabado en la memoria desde antes de nacer: el canto de los pájaros al amanecer.
Lo hemos escuchado toda la vida sin escucharlo de verdad.

