Milano negro pescando en Los Arroyos, El Escorial.

14 de agosto de 2019

Hornøya: la isla de las 150.000 aves - Varanger

La isla de Hornøya es una pequeña isla en el mar de Barents, situada en el municipio de Vardø, en Finmark, al norte de la península de Varanger, en Noruega.



Esta deshabitada, las únicas construcciones humanas en Hornøya son un pequeño embarcadero de madera y un faro situado en el punto más elevado de la isla (apenas a 65 metros sobre el nivel del mar). Se accede a ella a través de barco desde el puerto de Vardø. Tiene solo una extensión de 0,4 km².





La colonia de aves marinas de esta isla es la joya de la corona de la península de Varanger, que alberga aproximadamente 150.000 aves marinas de hasta 11 especies reproductoras diferentes, lo que la visita a la isla es una experiencia inolvidable, extremadamente ruidosa, con olores intensos y espectacular para todos los sentidos.






Caminas por la isla junto a miles de parejas que salen a tu encuentro, junto a sus nidos, tienes que apartarlas para pasar, y que posan con todo el descaro ante los objetivos de la cámaras, como si fueran expertas modelos.



7 de agosto de 2019

El baile de los Combatientes - Varanger

Uno de los momentos más importantes de nuestra estancia en Varanger fue la observación, desde apenas 20 metros, de las evoluciones de un grupo de Combatientes machos reunidos en su lek. Allí se exhibían para atraer a las hembras, con sus llamativos plumajes de primavera, todos diferentes, con colores atrayentes y variados.


Los machos en celo elevaban sus copetes y la gorguera, batían las alas y saltaban en el aire en su afán de ser el más atrayente del lugar… Hacían otros movimientos ceremoniales como reverencias, agazaparse y erguirse hasta lo imposible con el plumaje inflado. Entre tanto espectáculo, los machos se peleaban para expulsar al rival más atractivo e impresionar a las hembras del lugar.



Las hembras de los alrededores visitaban el lek, en busca de su elección para aparearse. No hay duda de que, si las hembras de esta especie, quedan ensimismadas con los bailes y el plumaje tan bello de los machos, como no se van a impresionar los afortunados observadores que pueden disfrutar de este auténtico espectáculo de la naturaleza.


Vimos varias concentraciones de combatientes, en diferentes lugares de Varanger, pero en este lek, nos recreamos durante bastante tiempo, sin importarles nuestra cercanía, ni el ruido constante de e las cámaras en busca del momento de la instantánea perfecta.