Amanecer en el Embalse de Santillana. Sierra de Guadarrama. Madrid. España.

2 de julio de 2026

El torcecuellos euroasiático: el pájaro carpintero que parece un lagarto

Hay aves que te cuesta creer que existan fuera de las páginas de una guía. El torcecuellos euroasiático es una de ellas. La primera vez que lo vi actuar de verdad, con ese cuello girando casi 180 grados mientras siseaba como una serpiente, pensé que estaba viendo algo que no debería existir en un bosque de pinos de la Sierra de Guadarrama. Y sin embargo estaba ahí, real, improbable y absolutamente fascinante.
El Torcecuellos euroasiático (Jynx torquilla) sorprende por su rareza. Es el único miembro europeo de la familia de los pájaro carpinteros que no pica madera, que migra a África, que se camufla como ningún otro paseriforme y que, cuando se siente amenazado, gira el cuello con una lentitud reptiliana que desconcierta a cualquier depredador. Es un ave que, una vez vista bien, no se olvida fácilmente.


Aspecto físico: el maestro del camuflaje


Es un ave de tamaño pequeño a mediano, con una longitud de entre 16 y 18 centímetros y una envergadura que ronda los 26 a 29 centímetros. Pesa entre 30 y 45 gramos. No es grande, pero su aspecto es tan peculiar que resulta complicado confundirlo con nada, siempre y cuando se consiga verlo bien, lo que no siempre es fácil.


Torcecuello euroasiático en Crémenes, León. España.
Colltort (Jinx torquilla).

El plumaje es una obra maestra del críptico natural. El dorso es una mezcla de grises, marrones, negros y ocres que imitan con una precisión extraordinaria la textura de la corteza de árbol. Hay una banda oscura que recorre el centro de la espalda desde la nuca hasta la cola, flanqueada por zonas más claras con vermiculaciones finas que rompen cualquier contorno. La parte inferior es de un tono ocre amarillento con finas barras transversales oscuras, también con función de camuflaje. La cola, relativamente larga para el tamaño del ave, tiene barras oscuras bien marcadas.